JUAN GÓMEZ GUTIERREZ. POCOS LO RECONOCERÍAN POR ESE NOMBRE, PERO CUANDO RELACIONAS JUANITO Y BETIS TODOS PENSAMOS EN LA MISMA PERSONA. HA VIVIDO LOS AÑOS DULCES DE LA CHAMPIONS Y LOS AÑOS CONVULSOS DE UN CLUB QUE SE LO HA DADO CASI TODO. ADEMÁS, FORMÓ PARTE DE LA SELECCIÓN ESPAÑOLA QUE GANÓ LA EUROCOPA DE 2008. JUANITO ES UNA PERSONA SERIA, CENTRADA Y MÁS QUE CORRECTA Y ASÍ NOS ATIENDE EN LA CIUDAD DEPORTIVA DEL BETIS EN UNA MAÑANA FRÍA DE INVIERNO.
 
 
Domingo Martín
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
DOMINGO MARTÍN.: Después de tu etapa como jugador, ¿cómo se ve el fútbol desde el banquillo?
JUANITO: Es diferente. Aunque estamos hablando de lo mismo, de fútbol, de competición, sí que es verdad que cuando pasas a los banquillos dependen de ti muchas decisiones, aunque en este sentido yo estoy de segundo entrenador y el que toma las decisiones es el primero. El futbolista siempre se ve con la capacidad de poder cambiar algo en el campo, el entrenador está más limitado porque al fin y al cabo depende de los futbolistas. Nos estamos adaptando bien y la verdad que disfrutando.
 
D.M.: Supongo que cuando volviste al Betis B te recordaría mucho a tus inicios.
J.: Yo me llevé tres temporadas en el Betis B y bueno, al final te reflejas mucho en ellos. El haber sido futbolista y ahora pasar al lado de técnico te ayuda a saber cómo pueden pensar ellos, sabes el jugador que no juega, el que anda jugando, el que está bien, el que está mal. Te puedes meter un poquito en la mente de lo que están pensando. Los recuerdos que yo he tenido intentamos también transmitírselo al futbolista
 
D.M..: En aquel Betis B, coincidiste con jugadores como Capi, Varela, Pinto, Rivas... ¿Qué recuerdos guardas de aquella etapa?
J.: Muy buenos recuerdos. Coincidió con muchos jugadores importantes aquí en el filial, después también evidentemente en el primer equipo, ya como jugadores de élite. Pero aquí a nadie se le conocía porque estábamos todos en el filial. Queda el orgullo de haber estado con Pinto, Diego Tristán, Joaquín, Arzu, Varela, Capi. Todos estos jugadores han llegado a la élite igual que yo y cuando nos vemos en Navidades o por la ciudad recordamos muchas anécdotas del pasado. Fueron muy buenos momentos. 
 
D.M.: ¿Cómo era tu relación con Lopera? 
J.: Con Lopera nunca ha sido mala la relación. Hemos tenido desavenencias muchas veces por el tema de mi contrato, por muchas cosas cuando yo era capitán, en torno al equipo o al club. Pero, al fin y al cabo, no era una relación tensa. No te digo que nos fuéramos a cenar todos los días pero era una relación cordial entre presidente y capitán. Él tenía sus manías, su forma de llevar al club y tú te tenías que adaptar simplemente a lo que había aquí, que aparte fueron muchos años en los que estuvo.
 
 
  
  
 
 
 
 
D.M.: Hubo una temporada donde se consigue la clasificación para la UEFA, se gana a Madrid y Barcelona en el Benito Villamarín y se estuvo una jornada líder. ¿Cómo definirías aquel curso? 
J.: Para mí fue espectacular, a nivel personal y sobre todo también a nivel global. El equipo venía de Segunda División y en el primer año estuvo luchando hasta última hora por meterse en la Champions, se llevó muchas jornadas de líder, sobre todo a principio de temporada, ganamos aquí con solvencia a Madrid y Barcelona, peleábamos contra todos los equipos, mantuvimos muchísimos partidos la portería a cero. Yo incluso tuve un récord personal desde que debuté en Primera, me llevé 22 partidos en los que el equipo no perdía. Todo era color de rosas. En ese sentido, el primer año aquí en el Betis son todos buenos momentos para recordar.
 
D.M.: Cuando recibiste la llamada de Iñaki Sáez para jugar con la selección, ¿lo esperabas?
J.: No es que no te lo esperes, sino que ya antes de que salgan las listas, te van comentando cosas de que existe la posibilidad de que vayas a ser convocado. La verdad es que, después de estar solo un año en Primera División y venir España de la eliminación del mundial de Corea, con nuevo seleccionador como Iñaki Sáez y que te llamen para la selección, no es que fuese una sorpresa porque se filtraba un poquito que podía ir, pero sí que era para hacérselo mirar. Solo llevaba un año en Primera y ya estaba convocado con la selección, sobre todo después de cómo había sido mi carrera anteriormente, ya que llegué un poquito tarde a la élite en el sentido de que me había llevado mucho tiempo en los filiales tanto del Cádiz como del Betis. Aproveché esa oportunidad y me llegó la llamada de la selección. Es una etapa muy bonita que todo futbolista desea tener, de jugar con la camiseta de su selección.
 
D.M.: Debutas en la selección contra Hungría en un amistoso, sustituyendo a Marchena en el segundo tiempo. ¿Cómo viviste aquel momento?
J.: Al final vas pensando que te llega ese momento desde pequeño de jugar con la selección, pero luego nada, como un partido más, intentar hacerlo lo mejor posible. Fue un amistoso allí en Hungría por el homenaje a Puskás y la verdad que disfruté de ese momento de debutar con la selección. Sabes que es el sueño que has tenido tú, que han tenido tus familiares desde que has jugado al fútbol.
 
D.M.: En 2009 pasas al Atlético de Madrid, un equipo en el que estaban figuras como Agüero o Forlán y ganas la Europa League. ¿Cómo fue ganar un título continental?
J.: Fue bonito, sobre todo después de tantos años que llevaba el Atlético sin ganar ese título, que creo que eran cuarenta años. Se consiguió y mira al final lo que se ha creado, con conseguir esos títulos de UEFA y Supercopa. Luego hay un par de años de transición, pero con la llegada al final del 'Cholo' Simeone el equipo cambia la cara. En los últimos tiempos el Atlético de Madrid se ha vuelto a convertir en un grande de España y Europa y creo que los que estuvimos allí generamos un poco esa conciencia.
 
  
 
 
 
 
 
 
 
D.M..: Pasaste también dos años en el Valladolid, donde acabaste tu carrera
J.: En el último año en el Atlético de Madrid no jugaba. Uno tiene que buscarse un poco el intentar jugar y me salió la posibilidad de ir a Valladolid en el mercado invernal y me fui para allá. Jugué el primer año sobre todo, ya en el segundo tuve una lesión y dejé de jugar. Al fin y al cabo, el fútbol te va retirando porque vas perdiendo un poco la ilusión y también tenía una edad que no era mala para colgar las botas, sobre todo porque cuando acabo con el Valladolid el último año ascendemos y pensé que era un buen momento para dejarlo.
 
D.M.: Sin embargo, no te desligaste del mundo del fútbol. Decidiste continuar como entrenador y volver al Betis.
J.: Yo tenía claro que en cuanto dejara el fútbol como futbolista, quería seguir como profesional en otro tipo de ámbito ligado al fútbol. Sabía que justo cuando lo dejara me tenía que formar como entrenador, como director deportivo, intentar sacarme los másteres, los cursos posibles para estar al día en la preparación. Me surgió una llamada para ya entrar como segundo entrenador del equipo de División de Honor de juveniles y luego las circunstancias hicieron que pasáramos al Betis Deportivo. Es el equipo de mi vida y todo el mundo quiere volver a su equipo. Una vez que estás ahí, intentas trabajar para que el Betis sea lo más grande posible y contribuir con nuestro grano de arena.
 
D.M.: ¿Qué significa el Betis para Juanito?
J.: El Betis en el fútbol me lo ha dado todo, porque el llevarme estos diez o doce años de profesional en el Betis no te da tiempo a haber estado en tantos equipos para saber lo que mueve. Cuando juegas en ese campo tienes que vivirlo desde dentro para saber lo que se siente. Tiene una gran afición, sobre todo porque es muy especial, que te exige pero que también te apoya cuando lo das todo. El sentimiento que se tiene en el club personalmente me ha llegado. Después de jugar tanto tiempo, sin ser por ejemplo de la ciudad porque soy de Cádiz, pues ha hecho que sea el equipo de mi vida.
 
 
 
  
 
 
 
 
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