POCOS JUGADORES HAN CAUTIVADO TANTO EL CORAZÓN CADISTA COMO ANDRÉS FLEURQUÍN. EN 2004 EL CÁDIZ SE HIZO CON LOS SERVICIOS DE UN JUGADOR QUE ACABARÍA SIENDO UNO DE LOS MÁS QUERIDOS POR SU AFICIÓN. HABLAMOS DE UN FUTBOLISTA QUE DISPUTÓ 175 PARTIDOS CON LA CAMISETA AMARILLA A SUS ESPALDAS, QUE SE DICE PRONTO, UN FUTBOLISTA QUE, GRACIAS A SU SACRIFICIO EN EL CAMPO DURANTE LAS SEIS TEMPORADAS QUE PERMANECIÓ, ACABARÍA QUEDANDO GRABADO EN LA HISTORIA DEL CÁDIZ CF.
 
 
David Ruiz
 

 
 
 
 
 
 
 
 
Andrés Fleurquín llegó al Cádiz CF en un buen momento. El centrocampista uruguayo formado en Defensor Sporting Club había dado el salto a Europa de mano del SK Sturm Graz austríaco, ganando la antigua T-Mobile Supercup, y de ahí había pasado al Galatasaray SK, con el que jugaría Liga de Campeones. Con los turcos llegaría a la segunda fase de la máxima competición intercontinental, siendo una pieza vital para convertir a los 'leones otomanos' en uno de los conjuntos más duros de batir. Buen ejemplo de ello fue el 2-2 conseguido contra el FC Barcelona en el Camp Nou, con gol del propio Fleurquín. En Estambul se alzaría como campeón de la Super Lig de Turquía junto a nombres ilustres como Faryd Mondragón, Emre Asik, Gica PopescuHasan Sas. A pesar de su juventud, era un mediocentro defensivo consolidado, internacional con la selección de Uruguay en 11 ocasiones.
 
Tras un breve paso por el 
Stade Rennais y el Córdoba CF, aterrizó en un Cádiz que se mostraba sólido en la categoría de plata y que aspiraba a conseguir el ansiado ascenso a Primera División. Aquel Cádiz de 2004 estaba comandado de nuevo por Víctor Espárrago, que tras su regreso al Estadio Ramón de Carranza para iniciar su segunda etapa como técnico amarillo, avaló el fichaje de su compatriota. El juego de 'Andy' no era vistoso, más bien lo contrario, se caracterizaba por mostrar un futbol visceral y físico en el centro del campo. Estaba en todas, cortaba balones y hacía constantes faltas que en innumerables ocasiones le costaron amonestaciones, pero que también desarmaban el juego ofensivo de sus adversarios. Además, cómo no, robaba multitud de balones. Era todo un experto en las recuperaciones. Paolo Montero, mítico defensa de CA PeñarolAtalanta BCJuventus de Turín y CA San Lorenzo, llegó a decirle que "si seguía jugando que lo hiciera con pasamontañas porque era un ladrón profesional".
 
 
 
 
 
 
 
 
 
En su primer año con la camiseta amarilla consiguió 4 goles, una faceta en la que precisamente apenas destacaba, y pudo ser partícipe del ascenso llevando la euforia a una afición que se presentó aquel año ante España y Europa. Además, lo hacía como campeón de Segunda División. En su estreno en Primera División, Fleurquín se postularía como una pieza indispensable para Espárrago. Una seña muy significativa de su inteligencia sobre el campo, especialmente en la faceta destructiva del juego, fue el número de tarjetas amarillas aquella temporada, que se elevó hasta doce sanciones, pero sin ver ninguna tarjeta roja. Aquel año el Cádiz no conseguiría la permanencia, pero gracias a la casta y el coraje del jugador charrúa los gaditanos consiguieron salvar muchos puntos. Posteriormente, en las dos temporadas siguientes en el 'Submarino Amarillo', Fleurquín se iba a instaurar como el líder del equipo convirtiéndose en uno de los capitanes. En el recuerdo de la afición permanecerá la decisión del uruguayo tras aquel descenso de 2008, que hizo frente a la situación y no abandonó un barco que lo necesitaba y mucho. Si ya era uno de los grandes ídolos de la afición, este hecho lo consagró aún más.
 
Fleurquín demostró en Segunda B ser el mismo jugador que en Primera y en Segunda. Su actitud era inquebrantable, por ello el técnico Javi Gracia le dio el rol de ser una de las referencias del equipo y del vestuario. El Cádiz lo agradeció y arrasó en el Grupo IV, certificando la vuelta a Segunda con un recordado ascenso en Irún. La temporada siguiente sería la más difícil de su carrera tanto en el plano colectivo como en el personal, sobrepasando la treintena de edad y con constantes problemas físicos. Una lesión lo apartaría del equipo en octubre y los suyos notaron mucho su ausencia. El conjunto amarillo solo pudo conseguir tres victorias en los más de cuatro meses que Fleurquín había estado fuera de los terrenos de juego.
 
El charrúa volvió a ser titular en la vigésimo novena jornada ante el Rayo Vallecano, en un choque que acabó 1-1. Andrés tuvo mucho protagonismo desde que volvió a pisar el césped del Carranza. Sus tablas a la hora de cortar contraataques rivales y su incansable brega devolvieron la esperanza a las gradas. Desde su vuelta, el Cádiz logró 6 victorias, 4 empates y solo cayó en 3 ocasiones. Fue tal su aportación que incluso marcó un gol con un cabezazo providencial en el minuto noventa en el triunfo ante el Real Murcia (1-0) de la jornada 38. Aún así, no pudo evitar la debacle y el equipo se fue de nuevo a Segunda B. Entonces sí decidió terminar su contrato ante la situación del club y falta de propuesta de renovación de la directiva cadista. Así, puso rumbo a su tierra natal para regresar al Defensor Sporting.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
pesar del descenso, la afición cadista estaba tan agradecida con el uruguayo que tras su marcha en 2010 despidió con aplausos y agradecimientos todas y cada una de las gota de sudor y sangre que había derramado por el conjunto amarillo. Tras dejar atrás España, le iría bien en su retorno a Uruguay. Con el Defensor Sporting logró el Torneo Apertura en 2010 y el Torneo Clausura en 2012 y 2013. A finales de 2015 comunicó que colgaba las botas con cerca de 41 años, aun siendo importante para la plantilla del Defensor de la 2015/16, ya que se encontraba en una forma física envidiable. Desde ese mismo momento, las muestras de reconocimiento y admiración por parte de los que le conocían bien fueron innumerables: "Desde que anuncié el retiro no dejó de vivir sensaciones de todo tipo. Recibo permanentemente el cariño de compañeros, ex compañeros, hinchas, gente del entorno del fútbol, amigos… El teléfono no ha dejado de sonar, no pensaba ser querido por tanta gente de aquí y sobre todo de España, quizás hasta no lo merezco", declaró en una entrevista a Tenfield.  
 
El fútbol está repleto de héroes y de protagonistas oscuros. Andrés era una mezcla de ambos, aunque se acercaba más al currante que realiza el trabajo sucio y poco vistoso que le exige y requiere la competición. Un grande sin duda el uruguayo, que siempre será recordado en la Tacita de Plata. Allí compartió vestuario, entre otros, con jugadores como Enrique OrtizAbraham PazOli,Jonathan SesmaMatías PavoniBenjamínLucas LobosChico FloresGustavo LópezDe la CuestaMariano ToedtliKiko Casilla o Diego Tristán. Allí rió y lloró, experimentó alegrías y decepciones, siempre desde el cariño mutuo entre el centrocampista y las que fueron sus hinchadas. Y decimos fueron porque en Montevídeo también es todo un ídolo, dejando una huella imborrable en su club, el Defensor Sporting. Él jamás deambuló por el campo, pues en cada partido daba el máximo de sí, hasta el último resquicio de la energía que aún le quedara. Pocos jugadores han pasado por el Estadio Luis Franzini y el Ramón de Carranza con la fuerza y el pundonor de Andrés Fleurquin.
 
 
 
 
 

 
 
 
Share this:
 
 
Contáctanos
 
Plaza de Pilatos 5, 2º Izquierda (Sevilla, España)
Tel: (+ 34) 635 06 70 09